De vez en cuando vale la pena buscar escritores que no se encuentran en las manos de tus amigos.
Traicionando el montoncito que me espera: la tercera de Milennium, El Juego del Ángel, El Club Bilderberg y el de Paul Krugman, me leí "El Palacio de Cristal" del indio Amitav Ghosh. Un libro que tiene el sello de la biblioteca central de mi barrio y que tiene la culpa de que me hayan multado al haber sobrepasado la fecha límite.
Nada importa ya cuando has llegado a la última página aguantando la respiración.
En sus más de 600 páginas, Ghosh me ha permitido conocer de cerca la historia de la sufrida Birmania y de la complejísima India. A través de sus personajes me he ido enamorando de esa zona del planeta tan desconocida y lejana.
Con un lenguaje más cercano a García Márquez que a cualquier europeo, Ghosh va desgranando con maestría absoluta los sucesos más importantes y señalados de Birmania, como el destierro del último rey, la invasión japonesa o la terrible dictadura militar que aprisiona a este país, ahora llamado Myanmar.
Lo que me ha llamado la atención sobre todo, ha sido el espítiru crítico de este autor que, sin maniqueísmos, valora en su justa medida las consecuencias de la colonización británica, tanto para su país como para esa parte del continente asiático.
Un placer para los sentidos y totalmente recomendable.
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